Según informes, el gobierno ecuatoriano buscó un plan para terminar con la estancia récord de Julian Assange en su embajada de Londres.

La canciller de Ecuador, María Fernanda Espinosa, dijo a la agencia de noticias AFP que su país buscará un mediador para ayudar a resolver la disputa legal que ha llevado a Assange a pasar los últimos cinco años solicitando asilo en su embajada.

“Desde un punto de vista humano, [no] es sostenible”, dijo Espinosa sobre el estado actual de Assange.

“Una persona no puede vivir para siempre en estas condiciones, y estamos buscando de manera muy respetuosa con el Reino Unido … una solución”. Agregó que un tercer país podría ayudar ofreciendo a Assange un nuevo refugio.

Según The Guardian, el gobierno del Reino Unido ya ha puesto en duda la oferta de mediación, diciendo que “el gobierno de Ecuador sabe que la forma de resolver este problema es que Julian Assange abandone la embajada para hacer frente a la justicia”.

Assange ingresó a la embajada en 2012, alegando que si visitaba Suecia para abordar una investigación de agresión sexual sería extraditado a los Estados Unidos ya que el Tío Sam está furioso con sus filtraciones.

Esa furia no ha disminuido: en abril de 2017, el recién nombrado fiscal general de los EE. UU., Jeff Sessions, dijo que la administración de Trump sí presentaría cargos contra Assange en caso de ser arrestado.

Y existe la perspectiva muy real de que será arrestado si sale de la embajada de Ecuador, porque saltó bajo fianza en su camino hacia allí. Las autoridades del Reino Unido han dicho en repetidas ocasiones que atraparán a Assange si se intenta ir. Y como el Reino Unido y los Estados Unidos comparten un tratado de extradición, esa no es una buena noticia para el guerrero canoso de la información.

The Register

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