Respeto a las decisiones personales. Esa es la piedra fundamental de una sociedad y si no lo hay, ya podemos ponernos un casco en la cabeza y empezar a dar vueltas porque la vida sería como un campo minado.

Cuando tenemos un blog, por ejemplo y queremos comunicar a la gente lo que nos parece correcto o lo que podría ser bueno o mejor para ti, sólo debe de ser un consejo, una recomendación. Si llamas “light” o un ‘maldito pardillo víctima de una sociedad capitalista, decadente e impura’ te estás posicionando en un lugar peligroso. Recientemente aquí han habido comentarios bastante insultantes a usuarios de distribuciones que por su interfaz gráfica, parecen ser merecedores del odio del ser de luz, puro y angelical que por usar interfaces feas, simples, o a veces sin nivel gráfico, se creen reyes del mambo. Esta gente, que no dudará en dejar claro que odia las interfaces gráficas cuidadas y atractivas y que te atacan por tus gustos, son realmente frikis.

No podemos dudar que esas personas sean muy avanzadas en el conocimiento de GNU/Linux. Puede que lo sean, pero su verborrea denota que quieren presumir de ello, sintiéndose superiores al resto del mundo de GNU y el pingüino. Encima de eso, muchos no suelen ni ayudar a quien necesita ayuda. Lo importante para ellos es la proclama.

Quiero dejar claro a los newbies que quieren iniciarse en GNU/Linux con distros como Elementary OS o Zorin que cuando se encuentren alguien así, que amedranta con que estáis sirviendo al imperio de mal porque sus interfaces gráficas imitan a OSX o Windows, que ni siquiera les contestéis. No debemos de juzgar a una persona por la ropa que lleva. En realidad, es que no tenemos ni por qué juzgar a nadie, pero si lo hacen, que sepáis que tenéis a miles y miles de compañeros que estarán con vosotros y os ayudarán. Lo que importa aquí es que GNU/Linux es y debe de ser un sistema operativo de software libre, no el traje que traiga o que se ponga.

Sabéis que soy muy duro con quienes hacen distros con software privativo. Pero también debéis saber que jamás he criticado a nadie porque use ésta o aquella distribución, o Windows o macOS. Del mismo modo tampoco critico al que usa software privativo. No lo hago porque sería un atentado contra su libertad de elección, contra su propia libertad. Todo lo que hago es aconsejar, a advertir lo peligroso que es en sí algo que no se permite ver cuando lo adquieres, ni modificarlo, ni redistribuirlo. Pero no te voy a llamar gilipollas si lo usas. Siempre pienso, “tú allá”.

El que se cree superior a todos, el que piensa que porque no usa un entorno gráfico bonito es un superdotado, el que cree que si usas un escritorio que se parece a macOS eres un vendido al capitalismo, déjalo correr. Al final se cansará y si no se cansa, que lo aguante su familia.

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