El panorama de las tecnologías de la información, en el tema del software libre es muy oscuro. No hay razones para ser optimistas pero tampoco para perder la esperanza.

La sociedad, en su mayoría, está drogada y como todas las personas que son drogodependientes, no reconocen estarlo porque están bloqueados en ese estado. Y es que la sociedad no se da cuenta que está inmersa en un estado de seguimiento y espionaje masivo. Todo gracias a las tecnologías de la información, principalmente y dentro de estas tecnologías, especialmente tenemos que estar “agradecidos” por los teléfonos móviles y computadoras.

Al leer los párrafos de arriba creerás que escribo esto y llamo drogodependientes a la mayoría de la población porque estoy enfadado por la razón de que la gente no usa el software libre. No, no estoy enfadado, sino triste porque no tenemos remedio. Es como fumar: Todos saben que mata pero siguen fumando.

No puedo hablar de porcentajes porque sería muy atrevido y no tengo datos reales, pero es fácil saber que el navegador Google Chrome es el más usado, así como su buscador. Se sabe muy bien que Google te espía y hace seguimiento de tu navegación, y no sólo la página de búsquedas de Google, prácticamente cualquier plugin que tengas añadido en tu navegador va tras tus huellas. Si además usas Windows, el sistema operativo en si viene con puertas traseras por donde se descubrió hace muchos años, que las propias agencias de seguridad de los EEUU te espían, probablemente y eso se les da muy bien, con la excusa del terrorismo. Windows y su propio sistema privativo es un enorme malware.

La sociedad está maniatada a los productos móviles, como smartphones y tabletas. Inocentemente juegan con aplicaciones que, a priori son gratuitas o de muy bajo coste por la sencilla razón de que toman tu número de teléfono y los ofrecen a empresas que pagan bien por él. Y tú piensas.. me da igual, no me ha costado dinero porque es gratis. Y no, no hay nada gratis. Y eso va acompañado de marketing, y es omnipresente.

Ya de entrada pagas por unos servicios de telefonía/internet, así que de gratis no tiene nada. Y lo peor no es eso. Hay algo aún más malo, ese smartphone te tiene localizado las 24 horas del día, saben tu nombre, hasta con qué banco tienes cuenta y dependiendo del software que uses, te pueden leer los mensajes de texto, vídeo y audio. Y del reconocimiento facial o de la huella dactilar es para llorar desconsoladamente.

La gente está drogada. Piensan que el Whatsapp es una maravilla, con el cual están chateando todo el día, pásandose fotos y audio. Igual que con el Facebook. Y piensan que es gratis. Sin embargo no es gratis, pagas una conexión a internet y pagas con tu vida. Sí, he dicho vida, porque cualquier cosa que escribas es leída, cualquier cosa que envíes es vista y cualquier cosa que digas es escuchada. Y no hablamos de tus amigos y familiares sino de la empresa que está detrás de Whatsapp, que, sorpresa, es la misma que la de Facebook. Debes de tener claro que todo lo que hagas, digas en Whatsapp puede ser enviado a entes gubernamentales. Te da igual, ya lo se. Seguirás pensando que es gratis y que no te importa que vean tus fotos y que lean lo que haces o dejes de hacer.

Con Skype ocurre un tanto igual. Es el servicio de videoconferencia más usado en el mundo. Otro producto privativo que es “gratis” y una “maravilla”. Volvemos a lo mismo, ni es gratis y mucho menos, una maravilla. El mismísimo Microsoft reconoció este año que lee lo que escribes en el chat y escucha los audios. Algo que no tiene nada de extraño viniendo de Microsoft. Pero bueno, se que te da igual, es “gratis” y te importa un bledo que escuchen o vean tus vídeos.

Por último tenemos a Windows. Es el peor sistema operativo que existe, el más infeccioso, en si es malware porque al ser privativo, de código cerrado, automáticamente no puedes fiarte por lo que explicaré más abajo. Sin embargo la inmensa mayoría de ese mundo drogado es lo que usa.

Explicación por la que digo que el software privativo es malware. Imagina que vas a comprar un bote de chocolate en polvo para los desayunos. Vas a por él y te encuentras con un bote cerrado, claro, con una etiqueta que dice: Chocolate en polvo. Le das la vuelta a ver los ingredientes y no viene nada, salvo un número de teléfono de la empresa que lo fabrica. Llamas a la empresa a preguntarle de qué está hecho el chocolate en polvo y te dicen que no pueden decirlo, es secreto, no puedes saberlo, pero que lo consumas. Una persona con sentido común manda a la mierda al bote de chocolate y a la empresa que lo fabrica. La gente drogada se bebe esa mierda y mañana va a por más, aún sabiendo que está en peligro. Efectivamente, podemos llamar malware a Windows y al software privativo porque al no ser abierto, visible, de manera automática debe de ser despreciado. Dirán que es el modelo de negocio de esta sociedad, que así viven muchas empresas, pero eso no debe de importarnos. Una economía no se debe de basar en la corrupción, en lo oculto, en lo sucio, en los ataques a la privacidad, en espiarte.

Es por ello que como está la sociedad, moverse por el software libre es complicado. Lo tenemos difícil porque la droga consumista se extiende por todo el planeta. A la mayoría les da igual ser espiados, infectados, que sepan donde viven y hasta lo que hablan. Por ello los que no queremos nada de eso tenemos nuestros propios sistemas operativos y tenemos el software libre. Por ello usamos navegadores más seguros, con buscadores que respetan más la privacidad. Y debes saber que las mentes cortas te dirán: “ya somos espiados en todo, que nos espíen un poco más, no importa”. Esos son los que asumen las violaciones, que la cosa es así y ya está, pero en verdad lo que pretenden es que los que queremos evitar los ataques a la privacidad hagamos lo mismo.

Tengo muchas dudas de que la mayoría de la gente use el software libre en un futuro ni lejano y mucho menos cercano. Mientras tengan Whatsapp, Facebook, Skype, Windows, no necesitan nada más porque aparentemente se creen felices pero están siendo violados. Y es que la droga tiene eso, no existe un buen concepto de realidad. Y no será que no hay alternativas libres y seguras a Skype, Whatsapp, Facebook, pero es como el tabaco, me mata pero sigo fumando.

Nosotros debemos de perseverar en lo nuestro. Y para seguir con nuestra seguridad, nuestra privacidad, debemos rechazar cualquier programa privativo. Lo digo porque hay bastante gente que quiere que Linux sea el sistema más usado. He dicho bien, Linux. Quieren un sistema Linux pero sin GNU, con muchos programas privativos, malware. Y eso es lo mismo que usar Windows: Una mierda.

Por cierto, el chocolate en polvo hay que comprarlo siempre y cuando muestre los ingredientes. Si no los trae, recházalo, que se lo coman los que lo hicieron.

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