Los dockers, que podemos llamarlos así o, castellanizado como contenedores, en GNU/Linux son un método de virtualización a nivel de sistema operativo que permite la ejecución de múltiples sistemas aislados en el único núcleo Linux de un host. Esto significa que estos programas están aislados en espacios de usuario individuales y funcionan a nivel de sistema operativo. Estos contenedores son autónomos y ligeros, con muy pocos componentes, lo que los convierte en una potente herramienta para añadir aplicaciones a un sistema sin preocuparse por los errores de dependencia.

Los desarrolladores pueden utilizar contenedores para empaquetar una aplicación con las bibliotecas, dependencias y otros archivos que necesiten ejecutar, sin que el host tenga que instalar activos adicionales. De esta manera, los contenedores pueden instalarse y funcionar en cualquier sistema GNU/Linux que soporte la funcionalidad de los contenedores independientemente de la configuración.

Por ejemplo, si un desarrollador está trabajando en un programa en su portátil mientras viaja, puede encontrar problemas si los ordenadores de su oficina tienen una configuración diferente, como una biblioteca que falta. Las aplicaciones en desarrollo dependen de la configuración del sistema y dependen de las bibliotecas, dependencias y archivos específicos disponibles para trabajar. Como un usuario común de este sistema operativo, sabrás que a veces existen problemas de dependencias o que un determinado paquete necesita ciertas bibliotecas para poder funcionar.

Los contenedores son una forma de evitar estos problemas. Debido a que los programas son autónomos, pueden portarse a diferentes entornos GNU/Linux independientemente de la configuración, permitiendo a los desarrolladores continuar trabajando en cualquier lugar y en cualquier momento.

Por otro lado, en el ejemplo de un sistema GNU/Linux que ha sido preparado para crear un sistema operativo seguro para un caso de uso limitado, los contenedores pueden añadir funcionalidad adicional.

Otra ventaja de los contenedores es que aumentan la seguridad del sistema. Debido a que están aislados, si uno se ve comprometido por un ataque malicioso, los otros pueden mantener su integridad. Su aislamiento también significa que incluso si uno de los contenedores está en peligro, los otros y el anfitrión siguen estando seguros.

Todas estas ventajas se traducen en un desarrollo continuo en el ámbito de los contenedores. De hecho, algunos desarrolladores están empezando a crear nuevos programas a partir de los contenedores. Este método permite que los programas se vuelvan más flexibles, ya que los contenedores individuales se pueden intercambiar fácilmente, lo que permite que los programas se actualicen de acuerdo con los requisitos del usuario.

Los contenedores están demostrando ser una herramienta increíblemente fuerte y versátil para desarrolladores y usuarios finales. Tienen el potencial de prolongar la vida útil del hardware redefiniendo las funciones y dando nuevas funciones a las piezas antiguas de la tecnología. Su uso es una puerta de entrada al desarrollo continuo.

Cuando veas un paquete con formato AppImage sabrás que ha sido construido mediante contenedores. Eso explica por qué, al ser aislado, tu sistema no corre riesgo de vulnerabilidades, ya que se ejecuta en el espacio de usuario.

Los contenedores significan un antes y un después dentro de GNU/Linux. Recuerden las ventajas que ofrece esta tecnología porque se irá desplegando mucho más en un futuro muy cercano.

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