A veces ocurre que, cuando nos gusta mucho algo y pretenden arrebatárnoslo, luchamos con uñas y dientes para defenderlo. Y lo mismo que nosotros, quizás haya mucha gente que defiende una idea o la existencia de ese proyecto abandonado, y decide darle otra oportunidad o una nueva vida o visión.

El mundo del software libre me recuerda a veces a una ley del universo: Es creación y destrucción a la vez. Por un lado aparecen nuevos planetas y al mismo tiempo, otros planetas llegan al ocaso.

Con GNU/Linux y el software libre pasa algo parecido. Nuevas distros van apareciendo y otras desaparecen en el olvido, al igual que ocurre con los programas o interfaces gráficas.

Vamos a ver hoy algunos ejemplos de software que resisten a pesar de que fueron dados de lado por sus creadores.

Mageia

Mandriva tenía antes del año 2011 un buen nicho de usuarios. Todos venían de Mandrake, la primera distribución GNU/Linux amigable que ha existido, aún mucho más que Ubuntu.

En Francia, tras la decisión del cese del desarrollo de Mandriva, un grupo de ex empleados de Mandrakesoft, la empresa que fundara Mandrake, se resistió a la idea de que Mandriva desapareciera y decidieron clonar y continuar el proyecto con un nuevo nombre que emulara la magia de Mandrake (el mago). La distribución se pasó a llamar Mageia y a día de hoy es un sólido proyecto con miles de usuarios.

Es una distribución mantenida exclusivamente por una comunidad de desarrolladores y usuarios y a diferencia de Mandriva, ni pertenece ni obedece órdenes de una empresa privada como era Mandrakesoft, por lo que su razón de ser es el amor a GNU/Linux y no los beneficios económicos, que era el pilar de Mandrakesoft.

LXDE

Hace apenas dos años el entorno gráfico que fue concebido Lubuntu, LXDE, fue sustituido por QT5, por lo que la nueva base de esta distribución GNU/Linux como sabor oficial de Ubuntu, Lubuntu, cambiaba su origen GTK por LXQt (QT5).

Como suele ocurrir en estos casos, existía una arraigada comunidad de usuarios de LXDE que se resistió al cambio y decidió seguir desarrollando el entorno de escritorio. Hoy en día hay algunas distros que se presentan con LXDE, como Parabola GNU/Linux. De cualquier modo, el escritorio LXDE puede ser instalado en cualquier distribución GNU.

Lubuntu LXDE

LXDE sigue siendo un entorno ligero, quizás algo más que el adoptado por Lubuntu y es desarrollado por una comunidad que no está dispuesta a abandonar su trabajo.

Debian con LXDE

Trinity

O dicho de otro modo: KDE 3.5 no se rinde. Y es que la versión 3.5 de KDE (también conocido como escritorio TDE) era un escritorio estilizado y extremadamente rápido, y vistoso. Además de su velocidad y vistosidad, era, como lo es KDE Plasma en la actualidad, flexible hasta la saciedad.

Antes de la aparición de KDE 4, que fue como hemos dicho otras veces, un despropósito, KDE 3.5 era el entorno que usaba Linus Torvalds, quien abandonó KDE con la aparición de la versión 4.0.

Sin embargo, y aún con la llegada del maravilloso KDE Plasma 5.0 en el 2016, TDE sigue resistiéndose al paso del tiempo y sigue en desarrollo, usando aún las librerías QT3. En la actualidad pocas distribuciones usan este entorno. Cabe mencionar a Q4OS y alguna distro más.

Escritorio TDE (KDE 3.5)

Mantener KDE 3 es rendir homenaje a un glorioso tiempo pasado.

 

MATE

En otros de los caprichosos vaivenes de Canonical, en el año 2016 Ubuntu tomó la decisión de cambiar GNOME 2.0 por GNOME 3.0, conocido también por GNOME-Shell, que según los devs de GNOME, es la evolución de la versión 2.0. Esto vino como un desprecio también para Unity en Ubuntu, que hablaremos más abajo.

Pero esto es discutible. Muchos usuarios de hasta ese entonces GNOME 2.0 no veían en la versión 3.0 como una continuación natural, sino como una desvariación, y para muchos otros, un pecado.

Sea como fuere, en ese año 2016 fans argentinos de GNOME 2.0 comenzaron a desarrollar un entorno que sí iba en la línea de GNOME y le dieron nombre de MATE como su bebida tradicional de hierbas de Argentina y Uruguay.

Ubuntu MATE

En este año 2019 existe una enorme cantidad de distribuciones GNU/Linux que han adoptado MATE como interfaz gráfica por defecto y son una competencia seria para GNOME 3.0. De hecho va más allá de GNU/Linux y es el entorno de escritorio por defecto de GhostBSD.

 

Unity

Canonical, el perro que ni come ni deja de comer, lleva a sus espaldas una decena de ideas que hoy no están en el abandono por una cosa maravillosa llamada comunidad del software libre y que se extiende por todo el globo.

Unity fue un entorno de escritorio creado por la empresa británica para presentar su distribución Ubuntu Netbook Remix. Consistía en un dash al estilo macOS con efectos de ventanas y un botón de inicio con una barra de búsqueda para los programas, que reaccionaba al coincidir con el texto escrito, ejecutando la aplicación seleccionada.

Unity fue una revolución en el año 2010 y su rendimiento era óptimo. Pero de nuevo Canonical lo retiró como un juguete roto para iniciarse con GNOME 3.0, quien tomó algunas cosas de Unity para un futuro Ubuntu. Unity cayó entonces en manos de una comunidad llamada UBports que la siguen manteniendo (que no desarrollando, pues parece detenido desde hace algún tiempo). UBports también mantiene el sistema operativo móvil Ubuntu Touch.

Devuan

Aunque Debian use desde hace años systemd, no quiere decir que al principio fuera así. De hecho, Debian antes de adoptar al pulpo que todo lo controla, usaba init tradicional y eso fue hasta Debian Wheezy.

Devuan es el resultado de oponerse a la política intrusiva y acaparadora de Debian systemd. Es una forma de volver a ser lo que Debian fue antes de Wheezy.

En la actualidad Devuan no tiene ni el desarrollo ni la comunidad que tiene Debian pero su existencia ha venido a poner una piedra de tropiezo por la cual los desarrolladores de Debian podrían reaccionar y soportar otros inicios que no sean systemd. Hoy en día se discute eso y eso nada más, es algo importante.

Devuan, eso sí, tiene una comunidad cada vez mayor, a la vez que posiblemente sea una merma para Debian y su systemd, aún a pesar de su espantosa interfaz gráfica.

 


Sin duda hay más proyectos que sobreviven a las decisiones de los creadores de software, quienes o bien por cansancio o vaya usted a saber, dejan de desarrollar. Pero ten en cuenta que esto sólo ocurre con GNU/Linux y el software libre. Ni Windows ni macOS iban a permitir que desarrollaras algún proyecto suyo abandonado. Es la libertad del código lo que nos hace distintos.

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